Oftalmología pediátrica

En Clínica Cadarso, la Dra. Pita dirige la unidad de cirugía pediátrica, ya que consideramos que los primeros años de vida son fundamentales para el correcto desarrollo de la visión, basándonos en un diagnóstico precoz en los niños para su buena visión y calidad de vida en el futuro. De esta forma confiamos en poder determinar los defectos oculares a tiempo, para poder corregirlos, por lo que consideramos a los padres unos aliados fundamentales en la detección de estas desviaciones visuales.

¿Cuándo un niño no ve bien?
  • Cuando lee, se acerca o aleja excesivamente de un libro
  • Cierra, entorna los párpados para mirar y presenta dolor de cabeza
  • Se frota los ojos continuamente
  • Tuerce la cabeza a ambos lados al leer
  • Tiene los ojos llorosos o enrojecidos
  • Presenta desviaciones en los ojos
  • El sol le causa molestias o le cuesta adaptarse a la oscuridad
  • Pupila de color blanco o grisáceo (Leucoria)
  • Ptosis palpebral (párpado superior caído)
  • Nistagmo (movimientos oculares involuntario de vaivén)

Calendario a tener en cuenta

Recomendamos a todos los padres un calendario de visitas, para realizar reconocimientos periódicos preventivos:

  • Durante el primer año de vida, ya que es importante detectar el retinoblastoma u otras enfermedades producidas tras el parto y en los primeros meses de vida
  • De 1 a 4 años, porque pueden aparecer los primeros síntomas de estrabismo y otras alteraciones de la motilidad. También se dan los primeros indicios de defectos de refracción
  • A los 4 años, porque comienzan los defectos de refracción y la aparición de ambliopía u ojo vago
  • Hasta los 14 años es importante realizar revisiones periódicas de carácter preventivo

La miopía, la hipermetropía y el astigmatismo son las patologías más frecuentes a corta edad que solemos tratar en esta unidad pediátrica de Clínica Cadarso. Además, cuando es necesario realizamos el diagnóstico y tratamiento de enfermedades graves en los primeros meses de vida, como pueden ser:

Defectos de Refracción

Hipermetropía, miopía y astigmatismo; su detección es importante, ya que pueden provocar bajo rendimiento escolar.

Estrabismo

Se trata de una pérdida del paralelismo de los ejes oculares con alteración de la visión binocular. Todos los niños que desvían sus ojos deben ser explorados por el oftalmólogo a los seis o siete meses de edad, ya que el estrabismo puede ser tratado con gafas y/o toxina botulínica y/o cirugía.

Ojo Vago o Ambliopía

Es aquel que no ha desarrollado todo el potencial visual durante la infancia y como consecuencia tiene menos visión que el otro ojo. Se trata de un defecto que afecta aproximadamente al 4% de los niños y si no se trata antes de los ocho o nueve años da lugar a un severo e irreversible defecto visual. Se detecta en exploraciones rutinarias de la visión por el pediatra, revisiones escolares o por el oftalmólogo, ya que causa muy pocos síntomas y suele pasar desapercibido para los padres.

Pseudoestrabismo

Se trata de un falso estrabismo. La causa más frecuente es la presencia de un pliegue dérmico palpebral, llamado epicantus que oculta parte de la cara interna del globo ocular. No precisa tratamiento ya que se corrige al crecer el puente nasal durante el desarrollo del niño.

Obstrucción Lagrimal

Se manifiesta en el niño por lagrimeo y secreción (mucosidad y legañas) desde el nacimiento, ya que el trayecto de la lágrima desde el ojo hacia la nariz está obstruido. Aunque en la mayoría de los casos esta obstrucción se soluciona espontáneamente durante los seis primeros meses de vida, el masaje sobre el saco lagrimal y los colirios antibióticos pueden ser beneficiosos.